Toma de decisiones

Toma de decisiones

En esta sesión, exploramos los diferentes métodos de toma de decisiones, centrándonos en cómo elegir el más adecuado según el tiempo disponible y la responsabilidad sobre las consecuencias.

  • Mi experiencia con la toma de decisiones

Hace poco, en mi equipo de baloncesto, surgió un conflicto entre dos jugadoras. Ambas tenían un desacuerdo importante sobre su rol en el equipo y cómo se distribuían las jugadas en los entrenamientos. Este conflicto no solo afectaba a su relación, sino que estaba comenzando a impactar la moral del resto del equipo. Sabía que tenía que intervenir, pero no quería tomar una decisión precipitadamente que pudiera empeorar la situación.

  • Método utilizado

En esta situación, opté por deliberar. Mi objetivo era resolver el conflicto de una manera justa, así que me tomé el tiempo necesario para hablar con cada una por separado. Escuché sus versiones del problema, cómo se sentían y qué creían que necesitaba cambiar. Después, analicé las alternativas: podría ignorar el conflicto (no hacer nada) y esperar que se resolviera solo, o intervenir directamente organizando una conversación conjunta para aclarar las cosas.

Finalmente, decidí convocar una reunión entre ambas jugadoras, donde expusieron sus puntos de vista frente a frente, con la intención de llegar a un entendimiento mutuo y encontrar una solución que beneficiara al equipo en general. Este proceso me permitió estudiar todas las opciones antes de tomar una decisión que afectaría al grupo.

  • Métodos que podría haber usado

Después de esta sesión, me doy cuenta de que otros métodos también podrían haber sido útiles. Podría haber delegado la decisión en otro miembro del equipo técnico, permitiendo que alguien más neutral manejara la situación. Esto podría haber aliviado algo de la presión, pero también podría haberme hecho sentir que no estaba asumiendo mi responsabilidad como parte del equipo y líder.

También podría haber intentado dejar que el tiempo pasara, con la esperanza de que las cosas se calmaran por sí solas, pero eso habría sido arriesgado, ya que el conflicto estaba empezando a afectar la dinámica del equipo.

  • ¿Habría sido la misma decisión?

Es posible que, si hubiera delegado o consultado a alguien externo, el conflicto se hubiera resuelto de una manera similar, pero tal vez el proceso habría sido menos emocional para mí. Sin embargo, al asumir yo mismo la resolución, pude mostrar liderazgo y fortalecer mi relación con ambas jugadoras. También podría haber optado por dejar que decidiera mi intuición, pero en ese momento preferí confiar en la deliberación para asegurarme de que estaba siendo lo más objetiva posible.

Este conflicto entre las jugadoras fue una prueba de lo importante que es tomar decisiones de manera estratégica. Los métodos que hemos visto en clase han ayudado a reflexionar sobre cómo abordar problemas similares en el futuro. Creo que, dependiendo de la situación, puedo probar otros métodos, como la consulta a una tercera persona o dejar que mi intuición juegue un papel más importante. Resolver este tipo de conflictos refuerza la importancia de actuar con responsabilidad y siempre pensando en las consecuencias a largo plazo.

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